La lavadora hace ruido al centrifugar: qué avería es cada ruido
El tipo de sonido identifica la pieza. Un tintineo, un zumbido que crece y un golpeteo seco son tres averías distintas, y una de ellas decide si la lavadora sigue en casa.
Cuando la lavadora hace ruido al centrifugar, lo que identifica la avería es el tipo de sonido. Un tintineo metálico al arrancar el centrifugado apunta a un objeto suelto. Un zumbido grave que crece con las revoluciones apunta a los rodamientos. Un golpeteo seco contra los laterales apunta a los amortiguadores. Y un estruendo violento en una máquina recién instalada o recién mudada apunta a los pernos de transporte sin quitar.
Son cuatro cosas muy distintas: una se resuelve en diez minutos y otra decide si la lavadora merece seguir en casa. Distinguirlas antes de llamar a nadie es media reparación.
La prueba de treinta segundos: ¿se mueve o suena?
Antes de pensar en piezas, separa dos cosas que se confunden todo el rato. Con la lavadora parada y desenchufada, empuja hacia abajo cada una de las cuatro esquinas por turnos.
Si el aparato baila y una esquina se hunde, el problema es de apoyo: está mal nivelada o hay una pata floja. El ruido que oyes es el mueble golpeando el suelo. Eso no es una avería y se corrige en un cuarto de hora, con el procedimiento de nivelar la lavadora.
Si está firme como una roca y aun así el centrifugado suena mal, entonces sí: el ruido viene de dentro y toca identificarlo.
Qué avería es cada ruido
| Qué se oye | Cuándo aparece | Causa compatible | Quién lo resuelve |
|---|---|---|---|
| Tintineo o roce metálico | Al empezar a girar y al frenar, no a máxima velocidad | Objeto suelto: moneda, horquilla o aro de sujetador entre el tambor y la cuba | A veces sale por el filtro; si está alojado en la cuba, es trabajo de técnico |
| Zumbido grave que crece con la velocidad, como un avión despegando | Solo en el centrifugado, y va a peor semana a semana | Rodamientos del tambor desgastados | Servicio técnico, y antes hay que decidir si compensa |
| Golpeteo seco contra los laterales | Al acelerar y con carga desequilibrada | Amortiguadores agotados o muelles de suspensión | Pieza de recambio, montaje de dificultad media |
| Estruendo violento, la máquina salta | Desde el primer centrifugado tras instalarla o mudarla | Pernos de transporte sin retirar | Se quita en diez minutos, y hay que hacerlo ya |
| Chirrido agudo continuo | Durante todo el giro, también a baja velocidad | Correa desgastada o polea rozando | Pieza de recambio |
| Zumbido sin que el tambor llegue a girar | Intenta centrifugar y no arranca | No es ruido de desgaste: es otra avería | Ver el diagnóstico de no centrifuga |
¿La lavadora es nueva o la acabas de mudar?
Este caso va el primero porque tiene solución inmediata y porque, si no lo corriges, destroza el aparato en pocos lavados.
Las lavadoras salen de fábrica con unos pernos o tornillos de transporte en la parte trasera, que bloquean la cuba para que no se mueva durante el viaje. Hay que retirarlos antes del primer lavado. Si se quedan puestos, la suspensión no puede absorber nada. Toda la vibración del centrifugado va directa al chasis y al suelo, el ruido es brutal y el daño a los amortiguadores y a los rodamientos empieza el primer día.
Quítalos con una llave desde la parte de atrás, con el aparato desenchufado y separado de la pared. Tapa los agujeros con los embellecedores de plástico que vienen en la bolsa de accesorios. Guárdalos: te harán falta otra vez en la siguiente mudanza. Mover una lavadora sin ellos es lo que mata los rodamientos de muchas máquinas que por lo demás estaban bien.
El zumbido que crece: los rodamientos
Es el ruido más reconocible y el más serio. Empieza como un rumor grave solo al centrifugar, va subiendo de volumen con las semanas y termina sonando como una turbina. Otra señal característica: al mover el tambor con la mano, con la máquina desenchufada, notas juego o oyes un rascar áspero.
Los rodamientos son desgaste normal, no un defecto. Lo que convierte esta avería en una decisión y no en una reparación es cómo esté construida la máquina. En muchos modelos actuales la cuba es un conjunto sellado que no se abre, así que cambiar unos rodamientos significa sustituir la cuba completa. En una lavadora con cuba desmontable es una reparación normal. En una de cuba sellada, la pieza y las horas de mano de obra se acercan mucho al valor del aparato.
Un presupuesto de este tipo se compone siempre de tres partidas (desplazamiento, mano de obra y pieza), y el servicio técnico debe desglosarlas antes de empezar. Pregunta de entrada si la cuba de ese modelo es sellada o desmontable: es la pregunta que más cambia el resultado. El criterio para decidir está en cuándo compensa reparar.
Y una advertencia práctica: con los rodamientos sonando ya fuerte, seguir centrifugando a máxima velocidad acelera el final. El juego del eje acaba dañando el retén, y cuando el retén cede el agua entra en el rodamiento y la avería pasa de ruido a fuga.
El golpeteo seco: amortiguadores
Si el ruido es un golpe sordo y rítmico contra los laterales del mueble, sobre todo cuando la ropa se ha quedado amontonada a un lado, lo habitual son los amortiguadores. Su trabajo es frenar el balanceo de la cuba. Cuando pierden capacidad, la cuba llega a tocar el chasis en cada vuelta.
Se distinguen de los rodamientos en que el amortiguador da un golpe puntual y el rodamiento da un sonido continuo. También en que el golpeteo empeora muchísimo con una carga desequilibrada (una sola toalla grande, una alfombra), mientras que el zumbido de rodamientos suena igual con la máquina vacía.
El tintineo metálico: mira el filtro primero
Un objeto pequeño que ha atravesado el tambor produce un tintineo claro al arrancar y al frenar el centrifugado, cuando la velocidad es baja. A plena marcha suele dejar de oírse, porque la fuerza centrífuga lo mantiene pegado. Antes de suponer nada grave, abre el filtro de la bomba: muchas veces el objeto ha bajado hasta allí y ahí se acaba el problema.
Si el filtro está limpio y el tintineo sigue, lo más probable es que el objeto esté alojado entre el tambor y la cuba, un sitio al que no se llega sin desmontar. El caso típico es el aro metálico de un sujetador. Ahí toca parar. No metas la mano ni una herramienta por el fuelle para pescarlo: perforarlo convierte un ruido molesto en una fuga de agua y en una pieza que hay que cambiar.
Cuándo hay que parar y llamar
Hay tres situaciones en las que no conviene seguir usando la lavadora hasta que la vea alguien. Una: que el ruido vaya acompañado de olor a quemado o a goma caliente. Otra: que aparezca agua bajo el aparato junto con el ruido. Y la tercera: que el tambor roce visiblemente contra el fuelle o contra la carcasa al girarlo a mano. En los tres casos algo está tocando donde no debe, y cada ciclo que se añade encarece la reparación.
Y lo de siempre antes de cualquier comprobación: desenchufa. Todas las comprobaciones de esta página se hacen con la máquina sin corriente y sin desmontar nada.
Preguntas frecuentes
¿Por qué la lavadora hace mucho ruido al centrifugar y antes no?
Un ruido de centrifugado que aparece de golpe suele ser un objeto que ha atravesado el tambor o una carga mal repartida. Si en cambio ha ido creciendo poco a poco a lo largo de semanas y suena como un zumbido grave que sube con las revoluciones, lo habitual son los rodamientos del tambor, que es desgaste normal del aparato.
¿Es peligroso seguir usando la lavadora si hace ruido al centrifugar?
Depende del ruido. Un tintineo por un objeto suelto es molesto pero no urgente. Un zumbido de rodamientos sí conviene no alargarlo: el juego del eje acaba dañando el retén, y cuando el retén cede entra agua en el rodamiento y la avería pasa de ruido a fuga. Y hay que parar del todo si aparece olor a quemado, agua bajo el aparato o el tambor roza al girarlo.
¿Cómo sé si son los rodamientos o los amortiguadores?
Por el tipo de sonido y por cómo reacciona a la carga. Los rodamientos dan un zumbido continuo que crece con la velocidad y suena igual con el tambor vacío. Los amortiguadores dan un golpe seco y rítmico contra los laterales que empeora mucho con la ropa amontonada a un lado. Además, con los rodamientos gastados se nota juego al mover el tambor con la mano.
¿Qué son los pernos de transporte y por qué hacen tanto ruido?
Son unos tornillos largos en la parte trasera que bloquean la cuba para que no se mueva mientras se transporta la lavadora. Hay que quitarlos antes del primer lavado. Si se quedan puestos, la suspensión no puede absorber nada y toda la vibración del centrifugado va al chasis: el ruido es enorme y empieza a dañar amortiguadores y rodamientos desde el primer día.
¿Compensa cambiar los rodamientos de una lavadora?
La respuesta depende de un dato concreto del modelo: si la cuba es desmontable o sellada. En una cuba desmontable es una reparación normal. En una cuba sellada hay que sustituir el conjunto completo, así que la pieza y las horas de trabajo se acercan al valor del aparato. Es la primera pregunta que hay que hacerle al servicio técnico, junto con el desglose del presupuesto en desplazamiento, mano de obra y pieza.
Fuentes
Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.
- EUR-Lex. Reglamento (UE) 2019/2023, diseño ecológico de lavadoras y lavadoras-secadoras domésticas
- BOE. Texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios (RDL 1/2007)