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Averías de secadora y lavasecadora

La mayoría de «mi secadora ya no seca» no es una avería: es un filtro o un condensador sucios. Merece la pena descartarlo antes de nada.

Esquema del funcionamiento de una secadora en tres pasos —el aire entra, se calienta al pasar por la ropa y sale arrastrando la humedad— con el aviso de que estrechar cualquiera de los tres produce el mismo resultado: ciclos larguísimos y ropa húmeda. Debajo, la diferencia entre la secadora de condensación y la de bomba de calor, que gasta menos pero lleva un circuito frigorífico que no se toca en casa.
Casi ninguna secadora que «ya no seca» está averiada: tiene el filtro o el condensador sucios.

El aire tiene que entrar, calentarse y salir

Una secadora seca haciendo pasar aire caliente por la ropa y retirando después la humedad que arrastra. Si cualquiera de esos tres pasos se estrecha, el resultado es el mismo: ciclos larguísimos y ropa que sale húmeda. Por eso el filtro de pelusa y el condensador son responsables de una mayoría enorme de las «averías» de secadora, y ninguno de los dos requiere un técnico.

La diferencia entre una secadora de condensación y una de bomba de calor no es solo de consumo: cambia el mantenimiento y cambia lo que puede fallar. Una de bomba de calor gasta bastante menos, pero tiene un circuito frigorífico dentro. Y ese circuito no se toca en casa.

La lavasecadora es un caso aparte: mete las dos máquinas en un solo hueco, seca menos kilos de los que lava y, cuando se avería, hay que averiguar si el problema está en la parte de lavado o en la de secado. Aquí se tratan por separado.

Guías de secadora

Antes de comprar Lavasecadora: ¿merece la pena?

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Fuentes

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