Filtro, condensador, sonda y carga. El orden de comprobación que resuelve la mayoría de los casos sin llamar a nadie.
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Averías de secadora y lavasecadora
La mayoría de «mi secadora ya no seca» no es una avería: es un filtro o un condensador sucios. Merece la pena descartarlo antes de nada.
El aire tiene que entrar, calentarse y salir
Una secadora seca haciendo pasar aire caliente por la ropa y retirando después la humedad que arrastra. Si cualquiera de esos tres pasos se estrecha, el resultado es el mismo: ciclos larguísimos y ropa que sale húmeda. Por eso el filtro de pelusa y el condensador son responsables de una mayoría enorme de las «averías» de secadora, y ninguno de los dos requiere un técnico.
La diferencia entre una secadora de condensación y una de bomba de calor no es solo de consumo: cambia el mantenimiento y cambia lo que puede fallar. Una de bomba de calor gasta bastante menos, pero tiene un circuito frigorífico dentro. Y ese circuito no se toca en casa.
La lavasecadora es un caso aparte: mete las dos máquinas en un solo hueco, seca menos kilos de los que lava y, cuando se avería, hay que averiguar si el problema está en la parte de lavado o en la de secado. Aquí se tratan por separado.
Guías de secadora
Consumo, tiempo, trato a la ropa, mantenimiento y, lo que casi nadie mira, qué se puede reparar en cada una.
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Lava más kilos de los que seca, y una avería puede dejarte sin las dos cosas. Qué mirar en la ficha antes de decidir.
Humedad, quemado o ropa mal lavada no son lo mismo. Dónde se esconde cada uno y cuál obliga a parar la máquina.
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Filtro, condensador, depósito y carga. Las costumbres de pocos minutos que alargan la vida del aparato y bajan el riesgo de incendio por pelusa.
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Fuentes
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