La lavadora pierde agua: localizar la fuga antes de tocar nada
El sitio por donde sale el agua dice casi siempre cuál es la causa. Localizarlo bien es la diferencia entre apretar una tuerca y cambiar una pieza.
Primero: corta y localiza
Desenchufa la lavadora y cierra la llave de paso antes de meterte debajo. Si hay agua en el suelo y la lavadora está enchufada, el orden importa: primero el cuadro si hace falta, después el charco.
Ahora viene la parte que de verdad resuelve el problema: averiguar por dónde sale. Un charco se extiende y engaña, así que tienes que verlo salir. Seca el suelo del todo, pon papel de cocina o periódico por debajo y alrededor, y lanza un programa corto observando. Fíjate en cuándo aparece:
- Al llenar → entrada de agua: grifo, tubo de entrada, electroválvula.
- Durante el lavado → goma de la puerta, cajetín, cuba.
- Al desaguar o centrifugar → bomba, tubo de desagüe, sifón.
- Con la lavadora parada y sin usar → grifo o racor de entrada.
Con ese dato, lo que sigue va rápido.
Sale por delante, por la puerta
La causa habitual es la goma de la puerta. Abre el fuelle y recórrelo entero buscando un corte, una grieta o un punto perforado: a menudo hay una varilla de sujetador o un objeto pequeño clavado. Otras veces no está rota, solo sucia: un pliegue lleno de pelusa y restos impide que selle. Límpiala a fondo, seca y vuelve a probar.
Si la goma está entera y limpia, mira que no haya ropa atrapada entre la goma y el cristal al cerrar. Pasa más de lo que parece, y provoca una fuga que aparece y desaparece sin patrón.
Cambiar una goma agrietada es laborioso, porque hay que sacar los aros de sujeción. Es una pieza específica del modelo (aquí el número exacto no es recomendable, es obligatorio, como explica la guía de recambios).
Sale por el cajetín del detergente
Si el agua se desborda por arriba durante el llenado, casi nunca es una avería: es el cajetín obstruido. Sácalo entero y friega el cajetín y, sobre todo, el hueco donde encaja, que se llena de una pasta de detergente reseco. Lo explica el artículo del mal olor, porque es el mismo depósito de porquería.
La otra causa es exceso de espuma: demasiado detergente, o detergente de mano en una lavadora. La espuma sube y se sale. Baja la dosis y, para vaciar lo que hay, pon un aclarado extra.
Sale por detrás
Aquí casi todo lo arreglas apretando con la mano, y es lo más agradecido de esta lista.
El racor del grifo. Mira la unión entre el grifo y el tubo de entrada, y la del tubo a la lavadora. Si gotea, muchas veces basta con apretar a mano (firme, sin herramienta) o con sustituir la junta de goma de dentro, que cuesta céntimos y se reseca con los años.
El tubo de entrada. Si está abombado, agrietado o tiene óxido en las roscas, cámbialo entero. Es una pieza barata y es la que, cuando revienta, inunda una casa: no merece la pena estirar su vida.
El tubo de desagüe. Comprueba que está bien encajado en el sifón o en el tubo de la pared y que las vibraciones no lo han soltado. Si la fuga solo aparece al vaciar, empieza por aquí.
Sale por debajo, en el centro
Es el caso menos agradecido. Si el agua aparece bajo el centro del aparato y no en los bordes, los sospechosos son la bomba de desagüe, el filtro mal enroscado tras haberlo limpiado o la propia cuba.
Empieza por lo tonto: si has abierto el filtro hace poco, vuelve a comprobar que está enroscado a tope y con su junta puesta y limpia. Es la causa número uno de las fugas que aparecen justo después de un mantenimiento.
Si no es eso, hay que tumbar o abrir la lavadora para ver de dónde viene, y ahí ya empieza el trabajo del técnico. Una fuga de cuba en un aparato con años es de las que llevan directamente a la conversación de reparar o cambiar.
Cuándo hay que parar del todo
- Si salta el diferencial de la casa. El agua ha llegado a la parte eléctrica: desenchufa y no la uses.
- Si el agua sale caliente y en cantidad durante el lavado. No lo alargues, corta la llave.
- Si vives en un piso. Una fuga pequeña que se deja "para el fin de semana" es la que acaba en el techo del vecino. Cierra la llave de paso de la lavadora entre usos hasta arreglarla.
Lo que evita casi todas estas fugas
Cerrar la llave de paso cuando te vas unos días. El tubo de entrada aguanta la presión de la red las 24 horas. Y es la pieza que más daño hace cuando cede.
Y nivelar la lavadora: una máquina que salta en el centrifugado tira de todas las conexiones cada vez, y acaba aflojando racores y desencajando el tubo de desagüe.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé por dónde pierde agua la lavadora?
Seca el suelo del todo, pon papel alrededor y por debajo, y observa un programa corto. Si el agua aparece al llenar es la entrada; durante el lavado, la goma o el cajetín; al desaguar o centrifugar, la bomba o el tubo de desagüe; y con la máquina parada, el grifo o el racor.
Pierde agua desde que limpié el filtro, ¿qué he hecho mal?
Casi seguro el filtro no está enroscado a tope, o su junta de goma se ha quedado sucia, torcida o fuera de sitio. Desenrosca, limpia la junta y el asiento, colócala bien y aprieta a mano con firmeza. Es la causa número uno de las fugas que aparecen justo después de un mantenimiento.
¿Es urgente una fuga pequeña?
Sí si salta el diferencial, si el agua sale caliente y en cantidad, o si vives en un piso: una gotera pequeña que se deja para más adelante es la que acaba en el techo del vecino. Mientras tanto, cierra la llave de paso de la lavadora entre lavados.
Fuentes
Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.
- EUR-Lex. Reglamento (UE) 2019/2023, diseño ecológico de lavadoras y lavadoras-secadoras domésticas
- BOE. Texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios (RDL 1/2007)