Cuánto consume una secadora y de qué depende
Casi toda la energía de una secadora se va en evaporar el agua que trae la ropa. Por eso lo que más influye en su consumo no está en la secadora: está en cómo centrifuga tu lavadora.
¿En qué se va la energía de una secadora?
En evaporar agua. No en girar el tambor, que consume poco, sino en arrancarle a la ropa el agua que trae dentro y convertirla en vapor. Esa es la factura entera de una secadora, y de ahí sale la consecuencia menos intuitiva de todas. El dato que más influye en lo que gasta tu secadora no está en la secadora. Está en las revoluciones a las que centrifuga tu lavadora.
Si la ropa entra empapada, hay que evaporar mucha agua. Si entra bien centrifugada, hay que evaporar bastante menos, y el ciclo es más corto y más barato de por sí. Todo lo demás que cuento aquí es secundario comparado con esto.
¿Cuánto consume exactamente la mía?
Hay dos formas de saberlo, y ninguna es buscar una cifra general en internet:
- La etiqueta energética del aparato. Para las secadoras de tambor domésticas, el etiquetado europeo declara el consumo referido a un número normalizado de ciclos en un programa concreto. Sirve para comparar modelos entre sí en igualdad de condiciones, que es para lo que se diseñó. No para predecir lo que gastarás tú, porque tú no usas ese programa normalizado.
- Un medidor de consumo enchufable, de los que se ponen entre el enchufe y el aparato. Es lo único que te da tu número real: déjalo puesto varios ciclos de los que haces normalmente y verás el gasto de tus programas, con tu ropa y tu centrifugado.
Cualquier cifra que veas por ahí sin decir de qué tecnología, qué carga y qué programa habla, no significa nada.
¿Qué tecnología gasta menos?
Es la variable que más separa a unas secadoras de otras, mucho más que la marca. Las tres formas de quitarle el agua a la ropa consumen de manera muy distinta. Y además se reparan de manera muy distinta, que es lo que casi nadie mira al comprar:
| Tipo | Cómo quita el agua | Consumo relativo | Qué implica si falla el calor |
|---|---|---|---|
| Evacuación | Calienta aire y lo expulsa por un tubo al exterior | El más alto de los tres | Resistencia: pieza sustituible |
| Condensación | Calienta aire y condensa el vapor en un intercambiador | Intermedio | Resistencia: pieza sustituible |
| Bomba de calor | Reaprovecha el calor con un circuito de refrigerante | El más bajo, con ciclos más largos | Circuito sellado de gas: no se toca en casa |
La de bomba de calor gasta menos porque no tira el calor a la calle: lo recicla dentro del ciclo. A cambio trabaja a menor temperatura, y por eso tarda más y trata mejor la ropa. Si estás decidiendo entre las dos habituales, el contraste completo está en secadora de condensación o de bomba de calor.
¿Qué baja el consumo de verdad?
Centrifugar más fuerte antes de secar
Es, con diferencia, la medida que más se nota, y no cuesta nada. Subir las revoluciones del centrifugado en la lavadora gasta muy poca electricidad y saca bastante más agua. Cada gota que quita la lavadora es una gota que la secadora no tiene que evaporar, y evaporar cuesta muchísimo más que centrifugar. En el consumo de la lavadora está la otra mitad de esta cuenta.
Limpiar el filtro de pelusa en cada ciclo
Un filtro obstruido no deja pasar aire, y sin caudal de aire el ciclo se alarga hasta que la ropa está seca, gastando todo ese rato de más. Es el mantenimiento más rentable que existe en un electrodoméstico: treinta segundos por uso. El condensador tiene su propia periodicidad, según lo que indique tu modelo.
Llenar el tambor sin apretarlo
Secar media carga no gasta la mitad, gasta bastante más de la mitad, así que las cargas completas salen mejor por prenda. Pero pasarte tiene el efecto contrario: si la ropa no voltea, el aire no la atraviesa. El ciclo se eterniza y la ropa sale húmeda de todas formas.
Separar tejidos y no sobresecar
Mezclar toallas gruesas con camisetas finas obliga al programa a seguir funcionando por las toallas, aunque lo demás ya esté seco. Si tu secadora tiene sensor de humedad, úsalo en vez de programar por tiempo. Para en cuanto la ropa está seca y no agota los minutos que le hayas puesto a ojo.
¿Qué no cambia nada, aunque lo parezca?
- Poner el programa «rápido» por sistema. Si la ropa sale húmeda y hay que darle otro ciclo, has gastado más, no menos.
- Cambiar la hora a la que secas. La energía que consume el aparato es la misma a las tres de la tarde que a las tres de la mañana. Lo que varíe en la factura según el tramo horario es asunto de tu tarifa, no del electrodoméstico.
- Bajar la temperatura de la habitación. En una secadora de bomba de calor pasa más bien lo contrario: un cuarto muy frío no la ayuda a trabajar.
Si el consumo sube de golpe, es un síntoma
Una secadora que siempre gastó lo mismo y de repente tarda el doble no ha cambiado de tecnología: tiene algo. Por orden de probabilidad, lo primero es el filtro de pelusa sellado por restos de suavizante. Después, el condensador cargado.
Luego, la sonda de humedad cubierta de pelusa o cal, que hace que el aparato crea que la ropa sigue mojada. Y en las de evacuación, el conducto de salida obstruido. Todo eso lo puedes ver tú mismo, y está desarrollado en la secadora no seca o tarda el doble.
Hay un caso que se sale de esa lista y conviene decirlo claro. En una secadora de bomba de calor, si el aire directamente no calienta, la sospecha apunta al circuito de refrigerante. Va a presión y viene sellado de fábrica. Ese circuito no se abre, ni se recarga, ni se manipula en casa: su manejo exige personal con la habilitación de gases fluorados. Tu diagnóstico llega hasta aquí. A partir de este punto, es cosa del servicio técnico.
Como en todo, antes de cualquier comprobación desenchufa el aparato. Y ten presente que las instrucciones del fabricante de tu modelo mandan sobre cualquier indicación general. Sobre todo con el condensador: en unos modelos se aclara con agua y en otros solo se cepilla.
Preguntas frecuentes
¿En qué gasta la energía una secadora?
En evaporar el agua que la ropa trae dentro, no en girar el tambor. Por eso lo que más influye en el consumo de un ciclo es la cantidad de agua que entra en él, y eso lo decide el centrifugado de la lavadora, no la secadora.
¿Qué secadora consume menos?
La de bomba de calor, porque reaprovecha el calor del propio ciclo en lugar de expulsarlo; después la de condensación, y por último la de evacuación, que calienta aire y lo tira fuera. La contrapartida de la bomba de calor es que sus ciclos son más largos y que su circuito de refrigerante va sellado y no se repara en casa.
¿Puedo saber lo que gasta la mía sin fórmulas?
Sí, con un medidor de consumo enchufable puesto entre el enchufe y la secadora durante varios ciclos normales. El dato de la etiqueta energética corresponde a un programa normalizado que casi nadie usa tal cual: sirve para comparar modelos entre sí, no para predecir tu factura.
Mi secadora tarda el doble que antes, ¿gasta más?
Sí, porque está funcionando más tiempo para hacer lo mismo. Las causas habituales las puede ver el usuario: filtro de pelusa sellado por restos de suavizante, condensador cargado, sonda de humedad cubierta o conducto de salida obstruido. Si lo que pasa es que no calienta nada en una de bomba de calor, eso apunta al circuito sellado de refrigerante y es cosa del servicio técnico.
Fuentes
Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.
- EUR-Lex. Reglamento Delegado (UE) n.º 392/2012, etiquetado energético de las secadoras de tambor domésticas
- IDAE. Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía