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Electrodomésticos integrables: qué medir antes de sustituir uno

Cuando muere un aparato encastrado, la cocina ya está hecha y el hueco manda. Estas son las cinco medidas que deciden qué puedes poner en su sitio.

«Integrable», «integrado» y «de libre instalación» no son tres formas de decir lo mismo: son tres maneras distintas de encajar un aparato en un mueble. Y cambian tanto el frontal como las medidas que tienes que tomar. Cuando el aparato encastrado se estropea y hay que sustituirlo, la cocina ya está hecha y manda el hueco. Este artículo explica qué es cada tipo y qué cinco datos tienes que apuntar antes de mirar ningún modelo.

Antes de eso, una comprobación que mucha gente se salta: si el aparato tiene menos de diez años, averigua si la avería es de una pieza sustituible antes de dar por hecho el cambio. Rehacer o retocar un mueble sale siempre más caro que una pieza, y el margen legal para encontrarla es amplio, como verás al final.

¿Qué diferencia hay entre integrable, integrado y de libre instalación?

TipoCómo queda a la vistaEl frontalDónde encaja
Libre instalaciónExento, acabado por los cuatro lados y por arribaEs del propio aparatoPuede ir suelto o bajo encimera si hay altura
Integrable (o encastrable)Metido en el mueble, con su panel de mandos visibleEs del propio aparatoDentro de un hueco de medida normalizada
Integrado (o panelable)Invisible: parece un mueble másEs una puerta del mueble, atornillada al aparatoHueco normalizado, con puerta de la cocina
Semi‑integrado (lavavajillas)Puerta de mueble abajo, franja de mandos arribaMixtoHueco normalizado

La diferencia no es solo estética. Un aparato de libre instalación lleva tapa superior acabada y a veces no cabe bajo una encimera precisamente por esa tapa. Un integrable no la lleva, porque cuenta con que la encimera hace de tapa. En un integrado, la puerta es tuya, no viene con el aparato: el sistema que la sujeta (de arrastre o de bisagra fija, según el fabricante) y su peso forman parte de la compatibilidad.

¿Qué medidas hay que apuntar antes de sustituir un aparato encastrado?

Cinco, y en este orden:

  1. Ancho del hueco, medido entre los laterales del mueble, no entre las puertas.
  2. Alto del hueco, desde el suelo terminado (o desde la base del mueble) hasta la cara inferior de la encimera.
  3. Fondo útil, desde el fondo del mueble hasta el plano de la puerta cerrada, descontando lo que ya ocupan las conexiones.
  4. Dónde están las instalaciones: toma de corriente, llave de escuadra y desagüe, con su altura y su distancia al lateral.
  5. Qué frontal tiene: propio, puerta de mueble o mixto, y hacia qué lado abre.

Las tres primeras se miden en tres puntos cada una, y anotas siempre la menor. El suelo de una cocina rara vez está a nivel y los muebles montados hace años se mueven. Fiarse de una sola medición es la forma más común de comprar un aparato que entra a medias.

Medidas que se suelen encontrar

Estas son las medidas nominales más habituales del mercado doméstico. Te sirven para saber si tu hueco es estándar o no lo es, que es la pregunta importante. No sustituyen a la ficha del modelo concreto, que es la que manda siempre.

AparatoAncho nominalQué más condiciona
Lavavajillas bajo encimera60 cm estándar · 45 cm «slim»Altura bajo encimera y fondo, que es donde pelea con el desagüe
Lavadora bajo encimera60 cmEl fondo, que es lo que más varía entre modelos
Horno en columna60 cm (los hay de 45 en altura reducida)El hueco interior del mueble y la ventilación del nicho
Microondas encastrable60 cmLa altura del nicho, que tiene varios formatos
Placa de cocción60 y 90 cm los más comunesNo es hueco de mueble: es corte de encimera, con su propia medida
Frigorífico integrableAncho de columna estándarLa altura, que va por familias: bajo encimera, medio y columna
Campana integrable60 y 90 cmQue coincida con el ancho de la placa, no con el del mueble

Un detalle que confunde: el «hueco de 60» es un nominal, no una medida real. El aparato mide algo menos para poder entrar, y las patas regulables absorben la diferencia de altura. Por eso el dato que sirve es el del hueco que tú tienes, medido hoy.

¿Por dónde se escapan los centímetros?

Casi nunca falta sitio por delante. Falta por detrás y por abajo:

  • El enchufe. Una base de corriente en el fondo del mueble, a la altura equivocada, roba varios centímetros de fondo y es la causa número uno de que un aparato «no termine de entrar».
  • El latiguillo y el desagüe. El codo de la manguera de entrada necesita radio de giro, y el tubo de desagüe no puede quedar aplastado contra la pared.
  • El suelo nuevo. Si en su momento se puso encima del antiguo, el hueco ha perdido altura desde que entró el aparato viejo.
  • El zócalo y el rodapié, que a veces impiden acercar el aparato al fondo.
  • La puerta de al lado. Un aparato puede entrar perfectamente y luego no poder abrirse porque choca con el tirador contiguo o con un mueble en esquina.

¿Puedo poner cualquier aparato en el hueco del que se ha estropeado?

Si tu hueco es estándar y el aparato era integrable, casi siempre sí. Hay tres casos en los que no conviene darlo por hecho. El primero, cuando el mueble es a medida. El segundo, cuando el aparato es integrado, porque además del hueco hay que comprobar el sistema de fijación y el peso que admite la puerta.

El tercero, cuando quieres aprovechar para cambiar de tipo, por ejemplo poner uno de libre instalación en un hueco de encastrar: suele acabar en un aparato que sobresale o que no ventila como debe.

Y antes de decidir: el aparato que tienes puede seguir siendo reparable durante mucho más tiempo del que la gente supone. El artículo 127 bis del texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios obliga al productor a garantizar «la existencia de un adecuado servicio técnico, así como de repuestos durante el plazo mínimo de diez años a partir de la fecha en que el bien deje de fabricarse».

Ese mismo artículo prohíbe encarecer el repuesto al aplicarlo en la reparación y exige que la factura diferencie los conceptos. Así puedes entender un presupuesto sin discutirlo a ciegas.

Cómo apuntar las medidas para no tener que volver a medir

Con una ficha de seis líneas basta: ancho mínimo, alto mínimo, fondo útil, posición del enchufe, posición de agua y desagüe, y tipo de frontal. Añade una foto del hueco vacío con un metro dentro. Y sobre todo, anota la placa de características del aparato viejo (el modelo completo, no solo la marca). Es el dato que también te van a pedir si la avería tiene recambio y no hace falta cambiar nada.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre un electrodoméstico integrable y uno integrado?

El integrable va metido en el mueble pero enseña su propio frontal y su panel de mandos. El integrado (también llamado panelable) queda oculto detrás de una puerta del mueble, que se atornilla al aparato y no viene incluida con él. Por eso en un integrado hay que comprobar, además del hueco, el sistema de fijación de la puerta y el peso que admite.

¿Qué medidas tiene el hueco de un lavavajillas integrable?

Los dos anchos nominales del mercado doméstico son 60 cm, que es el estándar, y 45 cm, el formato «slim». El alto y el fondo dependen del mueble y del modelo, y el fondo es donde más problemas dan el desagüe y el enchufe. Mide tu hueco en tres puntos y compara con la ficha del modelo concreto, que es la que manda.

¿Puedo poner un aparato de libre instalación en un hueco de encastrar?

A veces entra, pero no suele ser buena idea. Los de libre instalación llevan tapa superior acabada, que resta altura bajo la encimera, y están pensados para ventilar por los lados. El resultado habitual es un aparato que sobresale del frente de los muebles o que no disipa el calor como debería.

¿Cuánta holgura hay que dejar alrededor del aparato?

La que indique el manual del modelo, porque no es un margen estético: es la ventilación que el aparato necesita para trabajar. Los hornos y los frigoríficos son los más sensibles a que se les tape la entrada o la salida de aire del nicho.

Fuentes

Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.

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