Medidas de la placa de inducción: ancho, hueco y encimera
Comprar una placa que no cabe es un error muy común. Estas son las medidas que importan y cómo comprobarlas antes de pedir nada.
Lo que importa es el hueco, no el ancho de la placa
El ancho de la placa que ves en la tienda es el del cristal. Lo que tiene que encajar es el hueco de la encimera, que es más pequeño y distinto en cada modelo. Dos placas de 60 cm pueden pedir recortes diferentes.
Por eso la regla es sencilla: no compres por el ancho, compra por las medidas de empotrado que da el fabricante.
Los anchos más habituales
Las placas de inducción se venden en varios anchos. El más común en una cocina estándar es el de 60 cm. También hay placas más estrechas, de unos 30 cm, con dos zonas. Y placas más anchas, de 70, 80 o 90 cm, con más zonas o con zonas flexibles.
Un ancho mayor no mejora la cocción por sí solo. Sirve para cocinar con más cazuelas a la vez, y exige una encimera y un mueble que lo admitan.
Cómo medir el hueco que ya tienes
Si vas a sustituir una placa, mide el recorte de la encimera, no la placa vieja. Te hacen falta tres cosas: ancho del hueco, fondo del hueco y distancia libre hasta el borde delantero y trasero.
- Mide el ancho y el fondo del recorte en dos puntos, por si no es perfectamente recto.
- Anota el grosor de la encimera: algunas placas tienen límites.
- Mira qué hay debajo: cajón, horno o hueco libre.
Compara esas cifras con la ficha técnica de la placa nueva. Tiene que caber con holgura y sin forzar.
El espacio de debajo, el gran olvidado
La placa de inducción lleva electrónica y ventilador por debajo. Necesita una separación libre respecto al horno o al cajón, para que el aire circule. Si instalas una placa nueva sobre un mueble con cajón justo debajo, el cajón puede chocar o recalentarse.
Esa separación y la distancia mínima hasta la pared o la campana las marca el fabricante en el manual de instalación. Sus cifras mandan sobre cualquier regla general.
Cambiar de vitrocerámica a inducción
Si vienes de una vitrocerámica, el hueco suele servir, pero no es automático. Comprueba además la potencia: la inducción puede pedir más que la placa anterior, y eso depende del circuito de tu casa. El cuadro eléctrico y la potencia contratada se tratan en Electricidad al Día y aquí no entramos.
Para decidir si el cambio te compensa, mira inducción o vitrocerámica. Y para ver cómo influye en tu factura, consumo de la inducción.
Antes de pedirla
Con la ficha técnica delante, comprueba el recorte, el espacio inferior y la conexión. Si hay dudas, que lo confirme quien vaya a instalarla. Una instalación mal hecha da problemas de ventilación, y esos problemas acaban pareciendo averías. En medidas e integrables tienes más sobre cómo encajar aparatos de cocina.
Preguntas frecuentes
¿Qué medidas tiene una placa de inducción estándar?
La más habitual mide 60 cm de ancho, aunque también hay placas de unos 30 cm y otras de 70, 80 o 90 cm. El ancho del cristal no es el del hueco: ese lo da el fabricante en la ficha técnica.
¿Cómo sé si una placa nueva cabe en mi encimera?
Mide el recorte de la encimera (ancho y fondo) y compáralo con las medidas de empotrado de la placa. Comprueba también el grosor de la encimera y el espacio libre debajo.
¿Puedo poner una inducción en el hueco de mi vitrocerámica?
Muchas veces sí, pero hay que comprobar las medidas de empotrado y la ventilación inferior. La potencia que pide la placa depende de la instalación de tu vivienda.
¿Importa lo que hay debajo de la placa?
Sí. La inducción necesita aire libre bajo la placa para refrigerar la electrónica, y el fabricante indica la separación mínima con el horno o el cajón.
Fuentes
Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.
- BOE. Texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios (RDL 1/2007)
- BOE. Reglamento electrotécnico para baja tensión (RD 842/2002)