Descalcificar la cafetera: cuándo, cómo y cada cuánto
Una cafetera que tarda una eternidad, hace más ruido y saca el café tibio casi nunca está rota. Está incrustada, y eso se soluciona en media hora.
Qué le hace la cal a una cafetera
Cualquier cafetera (de cápsulas, superautomática, de goteo o exprés de brazo) calienta agua. Al calentarse, el agua deja atrás el calcio y el magnesio que lleva disueltos, y esos minerales se van depositando dentro de las conducciones y sobre la resistencia. La capa crece despacio y sin que se vea.
El resultado es doble. Por un lado estrecha el paso del agua: la máquina tarda más, hace más ruido al bombear y saca menos cantidad. Por otro aísla la resistencia, que tiene que trabajar más y más caliente para calentar lo mismo: y ese es el mecanismo por el que acaba fundiéndose. La cal no rompe la cafetera de golpe: la va matando.
Las señales de que ya toca
- El café sale más tibio de lo que salía.
- Tarda más en estar listo y el bombeo suena más fuerte o más irregular.
- Sale menos cantidad con el mismo botón.
- En las de cápsulas, el chorro se abre o gotea en lugar de salir limpio.
- En las de goteo, aparecen escamas blancas en el depósito o en la jarra.
- El piloto de descalcificación se ha encendido. Cuenta ciclos, no mide cal, pero es una referencia razonable.
Un truco para verlo: mira dentro del depósito vacío y seco a contraluz. Si notas el fondo rasposo o con un velo blanco, lo mismo está pasando por dentro.
Cada cuánto, según tu agua
No hay una cifra única porque depende de la dureza del agua de tu municipio, que varía muchísimo dentro de España. Como orientación: en agua blanda puede bastar con descalcificar cada varios meses, mientras que en zonas de agua muy dura toca bastante más a menudo. Y una cafetera de uso intenso puede pedirlo cada pocas semanas.
La forma seria de acertar es saber la dureza de tu agua (la publican las empresas municipales de abastecimiento, y también se mide con tiras reactivas baratas) y aplicar la tabla del manual de tu cafetera, que suele darla en función de eso. Si quieres entender el asunto de fondo y qué opciones hay para toda la casa, está en Agua y Casa.
Cómo se hace
El procedimiento concreto lo manda el fabricante y conviene seguirlo, porque cada máquina tiene su ciclo. En general:
- Vacía y limpia el depósito, quita el filtro de agua si lleva uno y retira la cápsula o el café.
- Llena el depósito con la mezcla de descalcificador y agua en la proporción que indique el envase.
- Lanza el ciclo de descalcificación si la máquina lo tiene. Si no, haz pasar la mezcla por todas las salidas, café y vapor, en varias tandas, dejando reposar unos minutos entre ellas.
- Aclara a fondo: dos o tres depósitos llenos de agua limpia, haciéndolos pasar por todas las salidas. Este paso es el que más gente se salta y el que decide si el siguiente café sabe raro.
- Vuelve a poner el filtro de agua, si lo lleva, y reinicia el contador de descalcificación en el menú.
Qué usar y qué no
El descalcificador específico (el de la marca o uno genérico para cafeteras) es el que menos problemas da. Está formulado para no atacar juntas ni aluminio y suele llevar la proporción hecha.
Vinagre o ácido cítrico funcionan y mucha gente los usa. Con dos advertencias honestas: el vinagre deja olor y sabor si no aclaras muy bien. Y en algunas máquinas el fabricante lo excluye expresamente porque ataca juntas y sellos, con la garantía de por medio. Míralo en el manual antes.
Nada abrasivo, nada de lejía y nada de meter piezas a presión en el lavavajillas salvo que el manual lo permita.
Y un caso aparte: en las cafeteras italianas de aluminio de toda la vida no uses productos agresivos para descalcificar, porque el aluminio se pica. Basta con agua y vinagre suave, aclarado abundante y una revisión de la goma y el filtro, que son lo que de verdad se gasta.
La cuenta que hay detrás
Merece la pena decirlo claro: en pequeño electrodoméstico, la reparación rara vez sale a cuenta. El desplazamiento y la mano de obra mínima superan con frecuencia lo que cuesta un aparato nuevo. Por eso en esta sección pesa tanto el mantenimiento: descalcificar a tiempo es, literalmente, la forma más barata de no tener que decidir entre reparar o cambiar.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto hay que descalcificar la cafetera?
Depende de la dureza del agua de tu municipio y de cuánto la uses. En agua blanda puede bastar cada varios meses; en zonas de agua muy dura y con uso intenso, cada pocas semanas. Lo fiable es averiguar la dureza de tu agua (la publican las empresas municipales, y hay tiras reactivas baratas) y aplicar la tabla del manual.
¿Puedo descalcificar con vinagre?
Funciona, pero con dos avisos. Deja olor y sabor si no aclaras muy a fondo, y algunos fabricantes lo excluyen expresamente porque ataca juntas y sellos, con la garantía de por medio. Míralo en el manual. En cafeteras italianas de aluminio, además, hay que usar mezclas suaves porque el aluminio se pica.
¿Cómo sé si mi cafetera tiene cal?
Las señales son que el café sale más tibio, que tarda más, que el bombeo suena más fuerte y que sale menos cantidad con el mismo botón. En las de cápsulas el chorro se abre o gotea; en las de goteo aparecen escamas blancas. Mira además el fondo del depósito seco a contraluz: si está rasposo o con velo blanco, por dentro pasa lo mismo.
Fuentes
Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.