Inicio › Horno › El horno no calienta

El horno no calienta o no llega a temperatura

Un horno tiene pocas piezas y casi todas se ven. Por eso es de los aparatos donde más veces se acierta el diagnóstico desde casa antes de llamar a nadie.

Primero descarta las dos falsas averías

El programador. Es la causa número uno de «mi horno no enciende», y no es una avería. Muchos hornos con reloj digital se niegan a funcionar si están en modo automático o si el reloj se ha reiniciado tras un corte de luz. Lo delata el símbolo de una mano o de «A» en pantalla. La solución está en el manual y suele ser poner el reloj en hora y volver al modo manual.

La bombilla fundida. Que no se encienda la luz al abrir no impide cocinar y no tiene nada que ver con el calor. Cámbiala desenroscando el capuchón de cristal, con el horno desenchufado y frío, por una bombilla específica para horno.

La prueba que localiza la resistencia

Aquí está la clave del diagnóstico. Un horno tiene normalmente tres resistencias: la de arriba (grill), la de abajo (solera) y, si es de convección, la circular que rodea al ventilador en la pared del fondo. Ponlas a funcionar de una en una con los programas correspondientes, con el horno vacío y encendido, y mira.

Una resistencia que funciona se pone roja en pocos minutos, de forma uniforme a lo largo de todo su recorrido. Con eso:

  • Calienta arriba pero no abajo, o al revés: la resistencia que no se pone roja es la que ha fallado. Es la avería más frecuente y una reparación razonable.
  • En modo convección no calienta pero en los otros sí: es la resistencia circular, o el ventilador que no gira.
  • Ninguna se pone roja y el horno enciende: ya no es una resistencia, es lo que las alimenta. Termostato, selector o módulo.

Mira también si alguna tiene un punto blanco, hinchado o partido: eso es una resistencia fundida a simple vista y no hace falta más diagnóstico.

Cuando calienta pero no llega, o se pasa

Es un problema distinto. El horno enciende y calienta, pero los tiempos no salen o la comida se quema por fuera y queda cruda por dentro. Hay dos causas.

El termostato o la sonda descalibrados. Compruébalo con un termómetro de horno independiente: pon 180 °C, espera a que estabilice y compara. Una diferencia de diez o quince grados es normal y se corrige cocinando. Una de cincuenta ya es la avería. En muchos hornos puedes recalibrar el termostato desde los ajustes. En otros hay que sustituir la sonda.

La puerta. Una junta reseca o unas bisagras vencidas dejan escapar calor de forma continua, y el horno nunca acaba de llegar. Pasa la mano a un palmo del contorno de la puerta con el horno caliente: si notas una corriente de aire caliente saliendo por un lado, ahí tienes la fuga. Y si la puerta se queda a medio cerrar o cae sola, son las bisagras.

En un horno pirolítico esto tiene una consecuencia extra: la pirólisis no arranca si la puerta no cierra perfectamente. El ciclo trabaja a temperaturas muy altas y el bloqueo es una seguridad. Si tu horno se niega a hacer la limpieza pirolítica, mira la puerta antes que nada.

Precauciones que sí importan

Desenchufa antes de tocar nada, y ten en cuenta que un horno encastrado suele tener su propia toma detrás del mueble, a veces difícil de alcanzar. Si está cableado directamente al cuadro (sin enchufe), cortar su circuito es trabajo de instalación eléctrica y ahí conviene mirar Electricidad al Día.

Y una señal de parada inmediata: si el horno hace saltar el diferencial de la casa cuando calienta, hay una derivación a tierra (muy típica de una resistencia perforada). No sigas usándolo.

Qué contar cuando llames

Con la prueba de las resistencias hecha, la llamada cambia. «No calienta» obliga al técnico a empezar de cero. En cambio, «la de abajo se pone roja y la de arriba no, y el horno tiene ocho años» le permite venir con la pieza y resolverlo en una visita.

Preguntas frecuentes

¿Cómo sé qué resistencia del horno está fundida?

Enciende cada modo por separado con el horno vacío y mira: una resistencia sana se pone roja de manera uniforme en pocos minutos. La que no se pone roja es la que ha fallado. Busca también un punto blanco, hinchado o partido, que es una resistencia rota a simple vista.

Mi horno no enciende y no está roto, ¿qué puede ser?

Casi siempre el programador. Muchos hornos con reloj digital se bloquean si están en modo automático o si el reloj se reinició tras un corte de luz; suele aparecer una «A» o un símbolo de mano en pantalla. Poner el reloj en hora y volver al modo manual lo resuelve.

El horno calienta pero la comida no sale, ¿está descalibrado?

Compruébalo con un termómetro de horno independiente: pon 180 °C, espera a que estabilice y compara. Diez o quince grados de diferencia son normales; cincuenta ya es avería del termostato o la sonda. Antes de eso descarta una fuga por la junta de la puerta pasando la mano por el contorno con el horno caliente.

Fuentes

Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.

Sigue leyendo